ALBERTO GINÉS. Una persona de oro

ALBERTO GINÉS. Una persona de oro

 

 

El 20 de agosto de 2021, en el sector Gran Bóveda de Rodellar, una pareja de escaladores cuenta cómo dos semanas antes ella le había grabado a él llorando ante el ordenador. “Claro que lloraba. Lo hicimos todos, ¿no?.  Ese día, 5 de agosto de 2021, Alberto Ginés se convertía en el primer campeón olímpico de escalada deportiva. Escaladores de todo el mundo veían el deporte que aman siendo reconocido en unos Juegos Olímpicos.

Contra todo pronóstico, un escalador de 18 años nacido en una localidad alejada cientos de kilómetros de los centros neurálgicos de la escalada se imponía a los grandes favoritos al título. Desde entonces, cientos, miles de artículos, reportajes, reseñas, vídeos, posts… han repasado los días de la competición y la trayectoria de Alberto hasta llegar a la medalla de oro. Han sido análisis centrados en los logros deportivos, las expectativas desde sus primeros años, sus fortalezas como competidor o las estrategias para afrontar las peculiaridades del sistema combinado. 

El 2 de enero de 2021, en la escuela portuguesa de Meio Mango, un escalador portugués comentaba un chiste local. “A todos les decimos que estamos muy contentos de tener un escalador en los Juegos de Tokio”. Se ríe mientras explica cómo Alberto estuvo viajando durante años a Fenda, en Portinho da Arrábida, desde Cáceres, cada fin de semana para escalar. Es uno de los suyos. 

Más allá de lo particular está el conjunto. Utilizando la terminología de Ortega y Gasset, las circunstancias. Yo soy yo y mis circunstancias. El entorno inmediato, el grupo cercano, el ámbito próximo alrededor del deportista es, a menudo, lo que marca la diferencia entre llegar o quedarse en el camino.

Para acercar ese punto de vista hemos hecho tres preguntas a entrenadores, amigos y escaladores que han estado entre las circunstancias de Alberto durante estos años.

Las preguntas fueron:

  1. ¿Cuáles son los primeros recuerdos que tienes de Alberto?
  2. Destaca algún momento que creas que ha sido clave desde que le conoces.
  3. Comenta alguna anécdota de vuestra relación.

Las respuestas componen una visión poliédrica que ayuda a comprender la importancia del contexto en cualquier proyecto personal.

 

JUAN LUIS LÓPEZ ESPADA

Tío de Alberto Ginés

 

 

LA PIZZA CALZONE

1.- Los primeros recuerdos de Alberto son de Margalef, cuando veíamos a un niño que andaba por las escuelas dando muchísimos pegues a las vías y que ya entonces demostraba bastante calidad. Curiosamente, tiempo después coincidí con él y con su padre en El Delfín de Rodellar, y a partir de ahí comenzamos a entrenar juntos. También son recuerdos de Alberto los que tienen que ver con un niño que habla poco, que es muy reservado y del que cuesta bastante ganarse su confianza, pero que al mismo tiempo es muy leal, y que cuando confía en ti es capaz de hacer cualquier cosa porque lo cree con convicción. Alguien que tiene una conexión sincera.

2.- Lo más normal, claro, sería decir que los Juegos Olímpicos de Tokyo, pero si obviamos esto, creo que el gran revulsivo tanto para él como para mí fue el viaje a Japón para el Campeonato del Mundo de Hachiōji en 2019. Primero por ver si alguna vez podríamos estar a la altura de tanto nivel como había allí. Y, segundo, por quedar tan sorprendidos de la cultura de la escalada y de la competición en Japón, de las salas de bloque… Yo diría que ese viaje le marcó mucho al igual que a mí como entrenador a la hora de trabajar con él. Sinceramente, con la pregunta de si podríamos estar a la altura cuando llegase el momento de competir con esos monstruos de la escalada.

3.- Hay una anécdota que tiene que ver con la competición de Hachiōji y la pizza. Resulta que cuando Alberto iba a salir a competir le pregunté qué relación veía entre la salida y una pizzería. “No sé, las marcas de magnesio y su parecido con la harina”. Al final le dije que leyera el letrero que aparecía en la salida a la competición donde ponía “Call zone”. Igual que la pizza Calzone. Alberto siempre ha dicho que le fue mal en aquel campeonato porque no podía dejar de pensar en la pizza calzone.

DAVID MACIÀ 

Entrenador y seleccionador del equipo español de escalada

 

 

LA AGUJA DE PUNZIÓN SECA

1.- Conocí a Alberto en mi primera competición como fisioterapeuta de la selección española de escalada. Era la European Cup de bloque y velocidad en Innsbruck, en 2019. Recuerdo a Alberto escuchando música con sus auriculares en el aeropuerto. Guardo un bonito y especial recuerdo de esa competición, con Alberto, Mikel Linacisoro, Itziar Zabala y David Macià. Fuimos un equipo entrañable.

2.- Supongo que entrar por primera vez en unas finales de World Cup o poder competir bajo la mirada del público que llena toda la plaza en Chamonix son momentos indescriptibles que marcan, sí o sí, la carrera de todo escalador. Destacaría los viajes que hace Alberto cada verano, enlazando competición tras competición. También entrenamientos y vivencias con sus compañeros de equipo, técnicos y familia. No sólo por su crecimiento deportivo, sino también personal. 

3.- Como anécdota, recuerdo a Alberto, mientras le pinchaba el tríceps, consiguiendo deformar una aguja de punción seca con un ángulo de 90° tras un espasmo muscular. No es de lo más habitual, ¿verdad?

NURIA CARNICERO

Fisioterapeuta de la selección española de escalada.

 

 

“PAM PAM” – “KATAN KATAN” | “UPALA UPALA” – “PAO PAO”

1.- En 2015 tuve la oportunidad de estar como jefe equipador en el Campeonato de España Juvenil, que a su vez era para mí una nueva etapa ya que en el 2016 iba a debutar como seleccionador y coach de los juveniles del equipo español. Había escuchado de Alberto y sabía que existía un gran potencial dentro de la categoría juvenil B, así que tuve el atrevimiento de poner en la misma vía de final a los juveniles B y a los junior. Para la sorpresa de muchos y mi buena intuición, Alberto subió muy alto, ganó en la categoría juvenil B y si hubiese sido junior habría quedado en segunda posición. Después de esta competición, tuve muchas críticas por parte de los adultos, pero me sirvió de test y para valorar el gran potencial que en ese momento teníamos en España con Alberto a la cabeza. 

2.- En 2016, ya como seleccionador, teníamos un presupuesto muy limitado para todo el año. Para poder competir en el Campeonato del Mundo de China no había casi partida. A priori, sólo iban tres atletas (Alberto no estaba incluido). Así que tuve que defender a nuestros escaladores para que se apostara por ellos y poder llevar a cinco. Gracias a los resultados en la temporada, por suerte, en la negociación y con la buena voluntad de la FEDME se aceptó el cupo de cinco. En China la competición transcurrió normalmente, pero Alberto en las clasificatorias y semifinales escaló muy bien. Por mala fortuna tuvo un error en la manera de coger una presa que hizo que se quedase a las puertas de las finales en la novena plaza. En ese momento ya había vivido y sentido que era posible ser campeón del mundo. Sólo tendría que entrenar más y aprender para lograrlo. 

3.- ¡Anécdotas, muchas! El ambiente del equipo era genial. A veces, por la mañana, para despertarlos en el día de la competición, ponía música de AC/DC.

 

 

¡La energía era muy viva! También en el coche, en lugares seguros, conducía esquivando sapitos. Es curioso lo que marcan las personas, pero con los juveniles en esa época teníamos muchos juegos de palabras. Ahora mismo, si los repito, ellos me responden seguro. “Pam Pam” – “Katan Katan”; “Upala Upala” – “Pao Pao”. 

Mucha gente piensa que Alberto es solamente talentoso y no se da cuenta del trabajo que ha existido detrás de él.  Recuerdo una vez en 2016 que Alberto vino con David Macià a entrenar en una sala de Barcelona. En los tiempos de descanso, hacían abdominales (estrellita) u otros ejercicios. Me parecía difícil seguir esa disciplina de entrenos para un chico tan joven, pero Alberto y David tenían claro que este era el camino de los campeones. Por otro lado, ver todo el apoyo e inversión de energía, tiempo y dinero brindado por su familia es digno de admirar, ya que sin ellos no hubiera sido posible. Yo, personalmente, me he encontrado a su familia siempre contenta y jovial, viajando por todo el mundo para que Alberto tenga las mejores condiciones posibles para su entrenamiento.

MARCO JUBES 

Exseleccionador del equipo español juvenil

LA MALETA OLVIDADA EN EL AEROPUERTO DE NEW YORK

1.- El primer recuerdo que tengo de Alberto es verlo subido por un techo en el rocódromo del Pabellón Multiusos de Cáceres. Lo veía intentarlo una y otra vez sin parar. Siempre el mismo recorrido. Le flipaba hacerlo sin pies.

2.- No sabría decir qué vía le ha marcado más, pero el viaje junto a él que más lo ha hecho fue el que realizamos a la escuela de Red River Gorge en USA. Fue un viaje especial ya que él era muy pequeño.

La competición que más le ha marcado, obviando los Juegos Olímpicos de Tokyo, creo que fue la primera vez que se metió en la final de una Copa del Mundo en Arco (Italia), o la final de la Copa del Mundo en Chamonix (Francia).

3.- El viaje a USA estuvo lleno de anécdotas, pero, sin duda, lo que nos marcó fue que se dejó olvidada la maleta de uno de nosotros en el aeropuerto de Nueva York. Fue una odisea poder recuperarla.

ANDRÉS RAMOS SOSA 

 Amigo y compañero de escalada

 

 

UN JAMÓN EXTREMEÑO  

1.- Los primeros recuerdos que tengo de Alberto son en las competiciones de los rocódromos de Madrid. Él iba siempre con su grupo de amigos y padres (un grupo de extremeños en el que la mitad no lo son), todos mucho mayores que él. Realmente era pequeño. Echando cuentas, creo que tendría 12 o 13 años. No se me va de la cabeza la melena modelo casco que llevaba. Después coincidimos en un shooting para una marca. Era evidente que escalaba muy bien, pero seguía siendo muy pequeño, un enano que no llegaba a los cantos. Con el tiempo fuimos coincidiendo por más sitios, sobre todo por escuelas de escalada: Cuenca, Red River Gorge (USA), Rodellar… Una de estas veces, en Rodellar, le propuse a su padre hacer unas fotos a Alberto en una vía que estaba probando, sin presión, sólo si él quería o le apetecía. El día establecido, su padre me dijo que estaba más nervioso por las fotos que por la vía. Aun así, la hizo (Welcome to Tijuana, 8c). 

2.- Yo creo que el momento clave fue cuando, después de estar compitiendo en categorías inferiores, dio el paso a absoluta y se metió en semifinales y finales. Todo muy rápido. Para mí, ese paso es muy difícil y sobre todo mantener el nivel para seguir en esa línea y superarla hasta el punto de hacer podios en absoluta en tan poco tiempo. En competiciones absolutas hay mucho nivel, con gente que se dedica exclusivamente a eso y donde un pequeño fallo te deja fuera. Al final, más que un punto de inflexión, lo que hay es el resultado de mucho trabajo y un sacrificio enorme detrás por parte de él, de su familia y de su entrenador. Y sobre todo una fuerza mental por su parte que es difícil de encontrar. He visto a Alberto encadenar vías de noveno grado sin apenas esfuerzo aparente, chapando la cadena sin alterarse lo más mínimo. Un poco pechofrío, como diría algún amigo.

3.- Siempre hemos tenido una buena relación en la que no faltan los vaciles. Cuando ya empezó a hacer buenos puestos en competiciones internacionales, le dije que esas cosas se celebraban con un buen jamón de su tierra… En la siguiente competición nacional que coincidimos apareció con el jamón.

JAVIPEC 

Fotógrafo y amigo

 

 

SERPIENTES ESPANTADAS CON UN PALO

1.- Aún recuerdo cuando Alberto y su hermana Miryam, acompañados de su padre, aparecieron en el pequeño rocódromo de Cáceres. Me llamó la atención como aquel niño con apariencia de Mowgli mostraba sus habilidades para escalar con apenas 3 o 4 años. Empezamos entonces a hacer viajes en familia por escuelas de toda España y Portugal, en los que Alberto aprovechaba las largas horas de coche para estudiar y hacer los deberes del colegio. Después, en la roca, demostraba su gran potencial para la escalada.

2.- Son tantos los viajes que tenemos innumerables anécdotas y vivencias que serían difíciles de agotar. Inolvidable el viaje a Kentucky (USA). Cuatro amigos y Alberto, que contaba con doce años. No sólo nos empapamos del fanatismo que Red River ofrecía, sino también de múltiples vivencias y anécdotas que aún nos hacen reír. Cómo cuando Albertino era el encargado de espantar con un palo a las serpientes en el camino que nos llevaba a la pared.

3.- Estaré siempre agradecido a su familia por permitirme ser uno más. Es un lujo compartir con Albertino la vida y la pasión por la escalada. Ver su tesón, tanto esfuerzo, haberle visto crecer, disfrutar y formarse no sólo como un gran escalador sino como una persona excepcional de gran corazón ha sido y es increíble.

PABLO SANGUINO

Amigo del grupo de escalada

 

 

EL DISEÑO DE FIRMA PARA AUTÓGRAFOS (TEVERGA)

1.- El primer recuerdo, aunque no el más claro que tengo de él es, -cómo no-, escalando. Él estaba en una vía de Alange, con una lagartija colgando de su bolsa de magnesio, tan pequeño y tan mono y a la vez con su melena al aire. Coincidir en alguna pared era motivo, sí o sí, para fijarse en él.

2.- Ahora mismo, creo que sin duda alguna su paso por Tokyo y, como colofón final, su medalla de oro. Una pena que la pandemia nos haya robado el poder vivirlo allí.

3.- En Teverga, diseñando una firma para los autógrafos [Risas]. Cada momento compartido con él me ha dejado algún buen recuerdo. Alberto siempre me ha parecido un niño súper prudente, tan seguro de sí mismo, tan ágil… Cauteloso y discreto, pero a la vez divertido y alegre. Cuando todo empezó a volverse más profesional, siempre fue coherente, responsable y trabajador. Me encanta que forme parte del grupo de amigos, y compartir con él nuestro tiempo libre. Nos está regalando tantos momentos increíbles que… ¡Qué menos que agradecerle todo y seguir disfrutando de su trabajo!

REGINA GALINDO

Amiga del grupo de escalada

 

 

LEVANTANDO AL PÚBLICO CON POCAS PALABRAS

1.- La primera vez que tuve conocimiento de la existencia de Alberto fue en otoño de 2009, creo recordar, tras recibir una llamada de Alberto García (Koka), monitor, por aquel entonces, de la Escuela de Iniciación a la Escalada de la FEXME, localizada en Cáceres. Me dijo que había un niño que pensaba que era una bomba e iba a dar mucho que hablar.

2.- Tras esto, tuve la oportunidad de conocer a su padre en un viaje a Perú para ascender el Alpamayo en el que teníamos amigos comunes. A partir de ahí conocí un poco mejor a un niño encantador al que le gustaba divertirse escalando. Viajamos en familia a Tarifa (San Bartolo) y a Córcega en el año 2011, en donde pude disfrutar de él y de su hermana Miryam. Cuando te acercas a ellos puedes sentir muy de cerca sus valores humanos y la educación exquisita que han sido inculcados por sus padres. En cuanto los conoces, comienzas a sentir cariño por ellos de manera inevitable.

3.- En los Premios Extremeños del Deporte 2017, en el que fue galardonado con el reconocimiento al Mejor Deportista Promesa Masculino, cuando nos encontramos, tras darnos un abrazo, me dijo con cara desencajada que no sabía qué iba a decir en el discurso. Con unas pocas palabras consiguió levantar al público de sus asientos. Ese es Alberto en esencia pura: sorprendente y brillante. Para muchos, la medalla de oro olímpica a sus 18 años sería el culmen de una carrera deportiva, pero para Alberto son los inicios de un liderazgo en la élite de los escaladores a nivel mundial. Estoy seguro de que le queda mucho por disfrutar todavía.

JOSÉ REGAÑA

Presidente de la FEXME y responsable del área de escalada de la FEDME

 

FRÍO EN EL RACÓ DE MISA (CORNUDELLA) 

1.- El primer recuerdo que tengo de Alberto es del día en el que nos conocimos, unas navidades de 2012 en Margalef. Él tenía 10 años recién cumplidos. Era muy pequeño y sorprendía la madurez mental que tenía a su edad. En ese mismo viaje pudo encadenar su primer 8a y desde entonces todos y cada uno de los viajes los hemos realizado juntos.

2.- El viaje, sin duda, Red River Gorge en 2016. Increíble, sin comentarios. No sólo es un viaje que creo que le marcó a él, sino que lo hizo a los cuatro que fuimos -Andrés, Pablo, Alberto y yo mismo-. 21 días en USA escalando en la escuela a la que siempre quisimos ir. Días fanáticos a tope y una experiencia que creo que ni él ni ninguno podremos olvidar. Repetiremos en 2026, en el 10º aniversario.

3.- Anécdotas sí que tengo para dar y regalar, pero creo que sin duda lo que más nos ha unido a Alberto y a mí son la cantidad de horas que hemos estado en la pared fotografiando. Recuerdo en especial en el año 2013 o 2014, en el Racó de Misa (Cornudella). Fue una sesión en pleno diciembre con un frío increíble y un viento horrible. Yo en ese momento no tenía la equipación de la que dispongo ahora y nos pasamos cerca de dos horas tirando fotos y colocándonos en la pared. Sin banco de trabajo, colgados del arnés, sin circulación en las piernas y, sin embargo, allí estábamos los dos con una sonrisa de oreja a oreja. Ya no le tengo que decir absolutamente nada cuando tenemos alguna sesión. Él sabe lo que quiero y yo sé lo que él quiere. Para mí siempre es y será un placer estar al otro lado del objetivo.

MARIO MARTÍNEZ MUÑOZ

Amigo del grupo de escalada y fotógrafo

 

 

UNA HORA DE BAJADA “A BURRO” EN HOYAMOROS

1.- Los recuerdos son muy numerosos ya que de pequeño tuve la suerte de estar mucho tiempo con él y ver cómo progresaba a pasos de gigante. Me quedaría con la primera vía de largos que realizó conmigo y con Javier Antón. Con 8 años se atrevió a subir la vía Placa de las Águilas en Hoyamoros. Al llegar arriba abrió los brazos y me dijo: “Javi estoy cansado”. La hora de bajada le llevé a burro hasta el campamento base. Fue toda una aventura para los tres.

2.- Estando conmigo, creo que el viaje que le pudo marcar más fue cuando junto a mi familia viajamos a la Copa del Mundo de Barcelona, en la que yo participaba. Me acuerdo que le dije: “Alber, cuando seas mayor vendrás tú”. ¡Y vamos que sí ha ido! ¡A lo grande!

3.- Uno de los primeros 7c que hizo Alberto (no sé si fue el primero) es el Bolo en Reguchillo. Me acuerdo que me preguntó que cómo lo veía para él. Le dije: “Tiene un lance que es el paso duro. No sé yo. Subió, agarró dos micro regletas y lo hizo sin lanzar. Me quedé bastante ilusionado porque vi que tenía delante a un chico con una visión y una fuerza especial.

JAVI CANO

Escalador y entrenador

QUIERO SER CAMPEÓN DEL MUNDO

1.- Siempre me vienen las tardes que pasábamos en el rocódromo junto con su hermana Miryam. En las pausas del entrenamiento hacíamos mil cosas: jugábamos con la pelota, le enseñaba acrobacias en las colchonetas, hacíamos el pino, hablábamos de One Piece, me contaba sus historias… Recuerdo muchas veces los dos sentados en una colchoneta del rocódromo jugando al trivial en el móvil. 

2.- Aparte de su primera competición en Europa, creo que el viaje a Rodellar en 2014, ya que allí fue donde su camino y el de David Macià se cruzaron. A partir de ahí surgió la magia: un escalador con un gran talento, y un gran entrenador para sacar todo su potencial.

3.- Siempre antes de empezar a entrenar a una persona, tengo una pequeña charla con ella para conocer sus motivaciones y objetivos para escalar, y así adaptar el entrenamiento lo mejor posible. Alberto tenía por aquel entonces 10 años. Nos sentamos en una colchoneta en el suelo y comenzamos a hablar. Le pregunté por qué escalaba, y me respondió que no sabía, como si fuera algo natural en su vida… Le volví a preguntar cuál era su principal motivación para escalar. Esa vez me respondió que quería ser campeón del mundo. Me sorprendió porque se puso un poco colorado mirando al suelo, pero lo dijo con mucha confianza y con tanta seguridad que me convenció. Todavía guardo el cuaderno con la entrevista.

CHIQUI MORENAS

Primer entrenador de Alberto

 

 

 

SAL CON ARROZ

1.- El primer recuerdo, obviamente, es del día en que nos conocimos. Fueron a recogerme a casa y al montarme en el coche mi primera frase fue: “me han dicho que eres un maquina”. A lo que su padre contestó: “no, el máquina soy yo”. Él, como cualquier otro niño, estaba con la consola. Le pregunté si estaba jugando al Ultimate Team. Me contestó que sí y poco caso más me hizo en el viaje. Al llegar a la escuela de escalada todo cambió. Dejó la consola a un lado y empecé a ver al niño que realmente era: alegre, bromista, cariñoso, muy cariñoso… [Risas]. Sorprendía la capacidad de aprendizaje que tenía para las vías. Se acordaba absolutamente de todo, y después las ejecutaba a las mil maravillas. Nos dejó a todos atónitos. 

2.- Aunque sé que Chamonix es para él un sitio especial donde competir, la prueba que creo que más ha marcado a Alberto y a todos los que le seguimos fue Arco en 2018. Allí fue, si mal no recuerdo, una de sus primeras participaciones en el Rock Master Junior y su primera prueba de Campeonato del Mundo en categoría absoluta. Pasó de estar comiendo con chicos de su edad a competir con los escaladores que todos admiramos y que poco tiempo atrás veíamos por YouTube.  

3.- La verdad es que me cuesta recordar alguna anécdota en concreto. Me vienen a la cabeza tantos ratos buenos… Risas, bromas, bailes, nocheviejas en Port Aventura, mucho arroz blanco o, como él lo llama, sal con arroz. Si que recuerdo con mucho cariño el último viaje a Innsbruck en 2019, justo una semana antes de las clasificatorias para los juegos en Toulouse. Nos volvimos locos jugando con la nieve. En fin…, recuerdos y emociones inolvidables. Gracias, enano.

DAMIÁN OYOLA COBOS

Amigo del grupo de escalada

 

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