Madeira a través de los ojos de Sheila. Ocean Trails.

Madeira a través de los ojos de Sheila. Ocean Trails.

 

Hace poco vimos en redes sociales que la dos veces ganadora de las Skyrunner World Series había pasado unos días en esa isla en la que la montaña y el océano se dan la mano. Nos apeteció conocer Madeira a través de los ojos de Sheila Avilés y la llamamos. Las palabras que más repitió fueron espectacular, increíble, maravilloso y brutal. Creo que eso lo dice todo. Madeira es un sitio privilegiado para los deportes de naturaleza y aventura. Los amantes del trail running, el senderismo, el canyoning o la MTB tienen en esta isla un paraíso que visitar.

Texto: Kissthemountain

 

Kissthemountain: Hola Sheila. Creo que has estado unos días por Madeira. ¿Qué tal ha ido?

Sheila: Sí, ha sido algo impresionante. Tenía muchas ganas de ir desde hacía tiempo porque muchos atletas me habían hablado de la isla y nunca había estado. Este año, había pensado en ir a la carrera de las Skyrunner World Series [Ultra Skyrunning Madeira-USM], pero con el tema del COVID fue imposible. A través de la gente de turismo de allí, me surgió la oportunidad y no me lo pensé dos veces. Estoy encantadísima de haber podido conocer la isla, y más de una forma tranquila, disfrutando de sus senderos, de su gastronomía y su cultura, sin prisas. Además, la gente de allí es espectacular. Como experiencia ha sido algo muy grande en ese sentido también. He podido conocer a muchas personas encantadoras. Estuve con Luis Fernandes, un gran atleta ultra runner de allí. También me trató genial la gente con la que estuve haciendo una actividad en un cañón. Todo el mundo ha sido muy agradable y me han hecho sentir como en casa.

K: ¿Dónde te alojaste? ¿Estabas en un sitio fijo o te ibas moviendo por la isla?

S: Estuve en un hotel en Funchal, como centro base, y de ahí me he movido por toda la isla en tres o cuatro días muy intensos llenos de actividades por la mañana mientras que las tardes las aprovechaba para descansar o hacer algo por mi cuenta. El hotel era una pasada y con unas vistas brutales, preciosas con el mar de fondo. El atardecer desde allí era una maravilla. Funchal es la capital y, claro, está todo más edificado, pero aun así tiene un montón de encanto. Me quedaron por ver algunas cosas como el mercado. Es que el viaje se ha hecho muy corto. He conocido muchas partes de la isla por el norte y por el sur, corriendo sobre todo, pero tengo que volver. Hay de todo en la isla. Si querías sol, podías estar por la zona de Funchal; en cambio, por el norte, encontrabas zonas de neblina y con una temperatura perfecta.

K: ¿Has tenido tiempo de entrenar por las tardes?

S: ¡No! Llegaba súper cansada después de estar con Luís Fernandes. Hicimos dos rutas preciosas por las mañanas. El primer día estuvimos por la zona más alta de Madeira, de norte a sur, por el Pico do Arieiro, el Pico do Ruivo y la Levada Caldeirão Verde. Estaban previstos 18 kilómetros, pero al final nos salieron 24 con 700 positivos. Ese día fuimos a comer a un sito espectacular que es un hotel que se llama Quinta do Furão, con unas vistas increíbles. Está en Santana donde hacen la carrera USM. Allí es donde se quedan los atletas. Anna Frost hace el training camp allí. Al día siguiente hicimos otra ruta de unos 19 kilómetros con 300 positivos por otra zona, por Larano, Boca do Rico, Caniçal y la Ponta de São Lourenço, que es la parte más estrecha de la isla. La hicimos corriendo y volvimos en barco. Así que llegaba muy cansada. Lo guay es que he podido conocer la isla sin presión. Estuve entrenando y disfrutando sin horarios.

K: ¿Cuál es la imagen que tenías de Madeira y cuál te llevas ahora?

S: Sabía que era una naturaleza muy salvaje y virgen, pero tampoco tenía una idea bien formada. Haber podido vivir esta experiencia ha hecho que me entren muchas ganas de volver a la isla, de competir allí, porque pienso que los senderos son brutales. Además, creo que se adaptan mucho a mi forma de correr, con zonas muy técnicas y rompepiernas. Cualquier apasionado de los deportes de naturaleza y aventura tiene que ir allí. Hay tantas cosas por conocer y explorar que ya te digo que me he ido con las ganas de volver cuanto antes. Es muy diferente. Entras en bosques frondosos llenos de musgos, muy verdes. Te encuentras como en la selva con unas cascadas inmensas de cientos de metros. Para hacer barranquismo y cañones es una pasada.

 

 

 

Hay más de 100 barrancos de diferentes niveles con cascadas inmensas. Es un paraíso. Me llevo un sabor de boca increíble y muchas ganas de conocer más.

K: ¿Se nota mucho la presencia del océano?

S: Sí, cuando te metes en el bosque sólo ves eso porque son muy frondosos, pero si sales un poco y empiezas a hacer crestas es brutal porque por todos lados ves el océano. Vas corriendo, cresteando y el mar siempre está ahí. Es increíble. En la ruta que te he contado del segundo día me quedé impresionada. Empezabas al norte e ibas todo el tiempo por un sendero en el que a mano derecha veías la montaña y a la izquierda el mar. He colgado algo en Instagram. Es espectacular. El océano está súper presente. Hay senderos que parten del mar y suben hasta 1.000 metros. El kilómetro vertical más duro es de unos tres kilómetros con algo más de 1.000 metros positivos. Hice con Luís el vertical que se sube en la USM, pero bajando. Se ve muy duro y bonito.

K: Y también hay mucho sendero para los que prefieren el trekking, ¿no?

S: Total. Todos los senderos están muy bien marcados. El primer día, cuando hicimos desde el Pico do Arieiro al Ruivo, pasamos por unos caminos que puede hacer cualquier persona andando. Había mucha gente caminando y con las bicis de montaña.   

K: ¿Hiciste algún cañón?

S. ¡Sí! Al principio teníamos previsto hacer un barranco de nivel iniciación, nivel 1 o 2, pero el instructor, al tener yo nociones de escalada, me propuso hacer, si me sentía segura, un barranco de los más bonitos y de nivel 3, más avanzado. Creo que se llamaba Ribeira Funda. Empieza con un rappel de 50 metros. Ni me lo pensé. Ya que estaba allí, quería hacer ése. Ha sido mi estreno. Me encantó esa cascada de 50 metros y los rappels más cortos. Fue una experiencia muy chula porque, aunque el cielo estaba cubierto, el clima es muy estable con 15 o 20 grados de máxima y el agua no estaba nada fría. Fue impresionante.

 

 

 

Empezabas a bastante altitud y terminabas en el océano. Acabamos bajando por una tirolina. Los instructores eran muy atentos y en todo momento me sentí segura. No pasé nada de miedo.

K: El canyoning es muy potente allí, ¿no?

S: Sí, es de las actividades que más hace la gente en Madeira. Son zonas espectaculares. Te decía que hay más de 100 barrancos habilitados, pero existen muchos más. “Donde hay cascada hay cañón”, dicen. Hay de todos los niveles. ¡El instructor me habló de un barranco que un guía tardó en hacerlo nueve horas!

K: Con tanta actividad, llegarías con mucha hambre a la cena… [Risas].

S: Soy un poco especial por la comida porque me gusta comer sano, y la verdad es que en Madeira se come genial. Encuentras mucho pescado fresco. También es muy típico el boniato, la batata al horno, y es algo que me encanta. También he probado el bolo do caco que es un pan típico que hacen también con patata y lo untan con mantequilla de ajo. Está buenísimo. Había como una carne servida en brochetas con ajo y laurel que se llamaba espetada en pau de lauro. Es muy típico de allí, con brochetas de acero, no de madera. También he probado muchas frutas tropicales. Probé una que era como con forma de plátano, pero que sabía a piña [Risas]. No me acuerdo del nombre.

K: ¡Qué hambre!

S: Ya, ya… [Risas]. También había un ponche con aguardiente de agua de azúcar que dicen que está buenísimo, pero yo no lo probé.

K: Sheila, si tuvieras que quedarte con un sitio, ¿cuál elegirías?

S: Si volviese, me quedaría unos días en la Quinta do Furão, donde comí en Santana. Es que tanto las vistas como la zona son impresionantes… Allí pasarías unos días entrenando. Conocí al jefe y me insistió en que el año próximo tendría que ir a correr la USM.

 

 

 

Volvería a esa zona, también a repetir la experiencia del Canyoning que me gustó tanto que esta semana hice uno en Cataluña, y trataría de conocer cuantos más sitios mejor. Volveré sin duda, tanto para correr como de vacaciones. Se está muy bien en esa isla. Me gustaría hacer la USM, pero también me apetece la MIUT [Madeira Island Ultra-Trail].

 

www.madeiraallyear.com

 

 

 

 

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