Manuel Anguita. El ave fénix

Manuel Anguita. Naturwarrior. Kissthemountain

Manuel Anguita. El ave fénix

 

 

Manu Anguita cree que con el trabajo duro y la continuidad se puede conseguir casi todo lo que uno se propone. Esta creencia se desprende constantemente en esta charla con un corredor que ha sido dos veces cuarto en Campeonatos del Mundo de Skyrunning, segundo en Tromsø Skyrace, sexto en Transvulcania, ganador de la Gran Vuelta al Valle del Genal, Costa Blanca Trails o los 101 de Ronda, y más recientemente vencedor de la primera prueba de la Copa de España de Carreras por Montaña. En cuanto a sus objetivos más inmediatos, Manu lo tiene claro. Quiere estar en la selección española y va a luchar con todas sus fuerzas. Contará con el apoyo de su nuevo equipo, NaturWarrior, que apuesta por una política diferente en cuanto al trato a sus corredores que puede marcar un antes y un después en el mundo del trail. 

 

Texto:  Kissthemountain

 

Kissthemountain: ¿Qué tal, Manu? ¿Has entrenado ya hoy?

Manu Anguita: Sí, he estado un rato en la bicicleta con Mario Olmedo [Corredor de montaña también de Granada]. Hemos hecho dos horas suaves de bici.

K: ¿Por el monte o en llano?

M: Por carretera, pero nos han salido 1.000 metros de desnivel positivo. Hemos dado la vuelta al valle de Lecrín por Pinos del valle. Nos gusta mucho esa ruta.

K: ¿Cómo está Mario? ¿Está fuerte?

M: Sí, mucho. El otro día salimos juntos a correr y nos apretamos bien. Está difícil seguirle. 

K: La primera vez que supe de ti, como casi todo el mundo, fue cuando te proclamaste campeón de Andalucía de distancia ultra en la Gran Vuelta al Valle del Genal, en 2014. A partir de ahí, has tenido resultados espectaculares como esas cuartas posiciones en los campeonatos del mundo, en 2016 y 2018, en la BUFF Epic Trail y en Escocia. O tu segunda posición en la Tromsø Skyrace de 2019. Y me dejo grandes victorias tuyas como las de Costa Blanca, los 101 de Ronda o la carrera del desierto del Gobi. Partiendo de aquí, te voy a hacer tres preguntas. Lo primero que quiero es que me cuentes qué supuso para ti entrar en este mundo. Creo que hasta ese momento en el valle del Genal te iba más la noche, y no precisamente a la luz de un frontal.

M: Si te digo la verdad, empecé a correr las pruebas de asfalto que organiza la Diputación de Granada a nivel popular. Hacía las carreras a las que me apuntaba con el círculo de amigos con los que comencé. Iba compitiendo un poco en varias distancias y esporádicamente en alguna carrera de montaña. En cuestión de un año llegué al Genal, donde gané mi primera carrera que no era una cualquiera, sino el Campeonato de Andalucía de ultra distancia en donde tardé casi 15 horas. Era una carrera muy larga. Fue como entrar de golpe en el mundo del trail running. A partir de ahí, se me empieza a tener en cuenta. Un tío que parece que corre ultras… Aquel día había gente muy buena en esta distancia, con ganadores de otras ediciones de esta carrera e incluso de los 101 de Ronda. Para mí, fue una sorpresa tremenda. Hubo un par de semanas después en las que seguía sin creérmelo. No es que no fuera nadie, pero siempre pasaba desapercibido en todas las carreras. En pruebas de 20 o 30 kilómetros, si entraba el 35º o el 40º ya era increíble. Y ahí, de repente, me vi liderando con gente muy buena. Creo que incluso tú ibas por delante ya avanzada la carrera. Te ves en el grupo de cabeza, disputando una carrera de 15 horas, y te dices que quizás esas pruebas eran las que me iban bien.

K: Te cambió la vida, ¿no?

M: Sí, totalmente. Yo estaba en la universidad y era el típico estudiante que iba de fiesta en fiesta y de fin de semana en fin de semana. Por cambiar de aires, empecé a competir, pues estaba ya cansado del mundo de la noche. Quería conocer algo nuevo. Y de golpe, me proclamo campeón de Andalucía. Ya no es sólo que te plantees cambiar esas fiestas que tanto me gustaban, a veces de día y medio, sino que te dices que quizás era lo mío y que debía cerrar esa etapa que casi todos los adolescentes tienen para centrarme un poco en esto, porque no es fácil descubrir algo que se te da bien. Los que lo consiguen a muy temprana edad son los que probablemente lleguen al deporte profesional. Yo no me planteaba ahí nada de eso, pero llegar a esta carrera y ver de lo que era capaz me hizo plantearme mi forma de pensar, de alimentarme, de entrenar, de dormir, cosas que hasta entonces eran impensables. Me di cuenta de que había dado con lo mío. Hago una apuesta muy fuerte. Esa victoria me valió para formar parte de la selección andaluza en 2015 y hacer con ella el Campeonato de España y la Copa de España de Ultra, saliendo de Andalucía para competir, que hasta el momento no lo había hecho. Viajaba, pero a sitios cercanos. Esto me abrió los ojos para darme cuenta de que también era un medio para salir fuera y conocer otras montañas y otra gente. Me gustó mucho la experiencia. Fue un punto y final a esa etapa un poco loca que tuve.

K: Otro punto de inflexión imagino que se daría también dos años más tarde cuando en los Campeonatos del Mundo de Skyrunning en la BUFF Epic Trail, en 2016, sin que te conociera mucha gente, haces cuarto compitiendo de tú a tú con corredores como Luis Alberto Hernando, Sebas Sánchez o Javi Domínguez. 

M: Sí, veníamos del Ultra del Montseny, de aquel Campeonato de España que ganó Gerard Morales. Creo que hice un noveno puesto, una buena carrera. A los dos meses, era el Campeonato del Mundo. Hice antes la Pierra Menta con Álex Colomina. Fue básicamente mi entrenamiento para la BUFF Epic Trail. 

 

 

Nadie me esperaba ahí arriba, pero yo lo tenía muy claro. Lo que más me ha motivado siempre son los grandes campeonatos, los de España o del mundo. Lo preparé bastante bien para los conocimientos que tenía en ese momento. Salí a por todas y desde el principio me puse en cabeza. De hecho, estuve unos 40 kilómetros con Luis Alberto Hernando, Andy Symonds… Gente muy buena con un ritmo altísimo. Fui en posición de medalla hasta prácticamente el kilómetro 80 en donde al rompérseme un bastón, se me generó una sobrecarga. También el paso de los kilómetros influyó. Llegó Javi Domínguez, especialista en ultra y con mucha más experiencia, y me pasó. Pero bueno, estuve luchando por la medalla hasta el final. Se me escapó por sólo seis minutos.

K: ¿Fuiste mucho tiempo con Luis Alberto?

M: Sí, sobre todo al principio, durante unos 40 kilómetros. Luis iba controlando al grupo de cabeza. Sabía que el ritmo ganador era el suyo y no el de los que iban por delante al principio que fueron reventando. Luis era mi ídolo. Mi estrategia era ir cerca de él, pero luego él apretó y no hubo manera de seguirle. 

K: Dos o tres años antes en antros de mala muerte y de repente te ves ahí pegado a Luis Alberto Hernando.

M: [Risas]. No me lo podía creer. Poco tiempo antes no sabía ni lo que era correr cinco kilómetros, pues yo no hacía atletismo de joven. He sido futbolista, judoca, pero poco más… En cuestión de dos años estaba codo con codo con el campeón del mundo y planteándome un podio en unos campeonatos de esa envergadura. Fue un gran paso para mí. Quise especializarme más y apostar por esto dedicando más horas, entrenando mejor… Y eso me ha ido empujando día a día hasta hoy.

K: ¿Qué ha cambiado en Manuel Anguita desde entonces? Sé que es una pregunta complicada. 

M: He cambiado mucho. Lo principal: el conocerme como atleta y experimentar esas distancias largas y sus estrategias. Y, sobre todo, lo que ha cambiado en mí es que a partir de esos Campeonatos del Mundo de 2016, me dieron el alto nivel como atleta, y eso me permitió volver a la universidad. Cuando empecé INEF, en 2017, amplié mis conocimientos sobre el deporte. Me di cuenta de muchos errores que había cometido, de que había empezado la casa por el tejado, haciendo distancias larguísimas que me iban bien porque soy muy sufridor, pero sin tener la base a nivel muscular. 

 

 

 

 

Entonces pasé de ser ese corredor etiquetado por muchos en Andalucía como ultrero por ganar el Genal o los 101 de Ronda a plantearme otras distancias más cortas que no se me daban bien.

K: Yo habré entrado por delante de ti en carreras más cortas tres o cuatro veces. Funcionabas en ultra, pero en estas distancias eras más del medio pelotón.

M: Sí, era un tractor por mi capacidad de sufrimiento, pero no tenía trabajada la intensidad. No hacía entrenamiento interválico ni de series en subida. Me gustaban las tiradas largas de seis u ocho horas en el monte como el que se pega una hora corriendo fácil. Esa siempre ha sido mi ventaja: no me costaba hacer volumen. Sin embargo, en cuanto me di cuenta de que tenía que empezar a explotar mi capacidad como corredor, comencé a bajar distancia. Pero eso no fue hasta 2017 cuando se me ocurrió la gran idea de hacer UTMB. Bueno, ya lo intenté en 2016 pero me retiré en Courmayeur. En 2017 tuve problemas y la terminé para conocer la globalidad de una carrera de 100 millas por, si vuelvo en el futuro, saber cómo hay que entrenarlo. Javi Rodríguez Bodas, técnico de la FMM, me dijo que estaba forzando cosas que ya me saldrían con el paso de los años y que debía bajar distancias. Tenía 25 años y estaba empeñado en esas carreras largas. Él me dijo que eso ya vendría solo. Siempre recuerdo esa frase. Es verdad. Van pasando los años y uno mejora, no porque entrena más horas (que ahora entreno menos), sino por hacerlo mejor. Mejoro por experiencia, por gestión, por detalles, porque el cuerpo se va haciendo. Hasta que no pasaron tres o cuatro años no empiezo a darme cuenta. Antes era como pollo sin cabeza. La más larga, la más dura… Ahora que estoy más centrado, terminando INEF, sé que las locuras que hice me llevaron a buen puerto porque he hecho muy buenos resultados, pero no ha sido lo más recomendable. Esas locuras me han llevado a todo lo que soy ahora. 

K: Es lo que tú dices… Empezaste la casa por el tejado. El otro día hablaba con Pere Rullan, el responsable de los jóvenes en Cataluña y me contaba la importancia de ir marcando bien los tiempos en cuanto al aumento de distancia. O mira el ejemplo cercano que tenemos con Nico Molina, una persona a la que considero el paradigma del buen hacer en cuanto a la evolución en la distancia. Tú lo has hecho todo al revés. Seguirás haciendo ultras, pero tu distancia ahora es de 30 o 40 kilómetros.

M: Totalmente. Ahora estoy en esas distancias. Ese umbral anaeróbico, esa acidosis de salir a muerte y terminar entero… Estoy explotando otras cosas que son la base de los ultras que haré dentro de cinco años.

K: ¿Crees que hay algo positivo en haber hecho el camino inverso? ¿Destacas algo?

M: Sí, me vino muy bien, sobre todo para el tema competitivo. Considero que tengo la cabeza muy bien amueblada. Me puede pasar algo como me ocurrió el otro día en el Campeonato de España en Mágina Skyrace. Me pusieron en primera línea junto a Jan Margarit, Aritz Egea o Manuel Merillas. Sabía de antemano que no podía salir desde el principio a su ritmo, pero aun así lo intenté porque la primera prueba de la Copa de España, la Peñón Xtreme, me había salido muy bien [Manu Anguita se hizo con la victoria]. Rápidamente, me vine abajo, pero gracias a esas estrategias que tanto he usado en carreras ultras, en esos momentos en los que me he quedado vacío pero he sido capaz de recomponerme, supe readaptarme a mi condición de carrera. Me habría retirado o entrado muy atrás hundiéndome cuando me pasaron 20 o 30 personas antes del kilómetro 5. Sí, me ha servido a nivel de gestión. También la gran base aeróbica que tengo está ahí. He hecho temporadas de seis o siete ultras. 

 

 

 

En lo negativo, las lesiones que he pasado precisamente por abusar de la distancia y de esas barbaridades de hace cuatro años. 

K: ¿Te ves compitiendo de tú a tú con esa gente que me acabas de nombrar? ¿Cuándo?

M: Sí, me veo en ese nivel porque me doy cuenta cuando comparo tiempos o veo cómo he mejorado la subida. Soy un buen bajador y también me muevo bien en llano. Esta temporada quizás sea pronto, pero sé que, si sigo haciendo las cosas como las estoy llevando a cabo, con conocimientos, echando horas y con continuidad en los entrenos, puedo llegar. Hablo de entrenar unos mínimos de desnivel de 7.000 a 8.000 metros semanales. Creo que en cuanto el cuerpo asimile la carga que voy a meterle esta temporada, me pondré más fuerte y seré un corredor más completo y rápido. Lo sé porque lo he ido cumpliendo cada año. 

K: Esa capacidad de rehacerte cuando te has hundido en carrera ha sido algo que siempre me ha llamado la atención en ti. Lo comentaba con Peri [Exseleccionador andaluz de carreras por montaña] y él también se sorprendía. Llegabas a algún avituallamiento blanco como la leche, comías tres platos de pasta y seguías de nuevo a tope. Creo que es uno de tus fuertes.

M: Siempre he comentado que en ultra, más que los entrenamientos, lo importante son la comida y la hidratación. Si eres capaz de ingerir lo necesario y que el estómago no se cierre, tienes mucho ganado. Puedes ser el mejor entrenando, pero en competición hay un estrés que por mucho entrenamiento nutricional que hayas hecho, si tu estómago dice que no, poco tienes que hacer. Creo que habré acostumbrado al cuerpo o entrenado sin darme cuenta en mi día a día, pero estoy de acuerdo en que uno de mis puntos fuertes es que yo como mucho en los ultras.

K: ¿Esto es aplicable a las carreras que haces ahora de 30 o 35 kilómetros?

M: Lógicamente no te sientas a comer, pero también es aplicable. Cuando me vine abajo en Mágina, hice una gran sesión de hidratación. Quizás bebí un litro y medio. Estoy prácticamente seguro de que los cinco que entraron por delante de mí no bebieron tanto. Si no te hidratas, tu rendimiento baja. Son detalles en los que cuando empecé no pensaba. 

 

 

Cuando gané los 101 de Ronda lo hice con tres geles y cuatro plátanos que aportan pocos carbohidratos. Simplemente tenía un buen metabolismo y pude ganar, pero cuando compites al nivel del otro día en Mágina, no se trata sólo de esto. Hay que hacer una buena carga de hidratos y que tu cuerpo llegue en condiciones, además de tener los ritmos. Sigo mejorando y aprendiendo.

K: Al principio de esta charla, cuando te nombraba alguna de las actuaciones que te han convertido en uno de los nombres del trail nacional, te decía que te haría tres preguntas relativas a eso. Aquí va la tercera. Sinceramente, creo que con los distintos equipos, o más bien patrocinios, por los que has pasado no has tenido la suerte que merecías. Sé que trabajas duro en el supermercado familiar y que también estás estudiando. Tus resultados te hacían merecedor de oportunidades que nunca llegaron a fraguar.

M: Sí, creo que he tenido mala suerte. He estado de embajador de muchas marcas, pero es muy difícil y, no sé por qué, más para la gente de Andalucía. Somos muy pocos los que podemos tener ese equipo o marca que te apoye. El primero que lo tuvo fue Mario Olmedo con BUFF. Él me orientó un poco en cómo hacerlo. Empiezas siendo embajador de una marca por tres o cuatro pares de zapatillas, una mochila, una camiseta y un pantalón. Y claro, cuando te planteas correr lejos y necesitas coger vuelo y hotel, ¿dónde está el presupuesto? Yo luché mucho por conseguirlo. Tampoco ayudó el hecho de que en redes no soy muy activo. Soy más de la filosofía de Miguel Heras que gana sin hacer ruido, pero su caso es una excepción. Hoy en día hay que hacer ruido, aunque no ganes, que también se da mucho el caso. Pensaba que habiendo hecho un cuarto puesto en el Campeonato del Mundo, me merecía algo más y quizás tuve algún mal entendido con la marca que me apoyaba entonces. Sufrí un momento de impulsividad que no me ayudó. Al final, eres un afortunado por ser embajador de La Sportiva o de Asics. Por una mala interpretación se rompió todo. Luego entré en Inverse-Innova Ocular. Tenía muy buena pinta, pero de golpe aquello se chafó después de haber hecho sexto en Transvulcania o cuarto en los Campeonatos del Mundo en Escocia. Más tarde llegó Prozis. Todo iba bien, pero con la pandemia todos nos fuimos fuera cuando ya tenía un contrato en el que me podía plantear una Copa del Mundo o unas Golden Trail World Series. Estaba un poco frustrado y más con la lesión del Aquiles, pero ha llegado NaturWarrior y estoy muy ilusionado. Ya compartí algunas carreras con Milo, una de sus responsables y pareja de Zaid. Ella ya comentaba que tenía ganas de montar algo en el que al corredor se le tratara bien, como profesional, que se nos valorase por el espectáculo que damos en donde muchas veces no nos vemos recompensados. No ha sido justo. Lo ha sufrido Zaid, Mario o yo mismo, corredores que estamos en un nivel semiprofesional. Pasa el tiempo y Milo me llama a principios de este año pidiéndome que me uniera al equipo. Que venga algo así de ella a mí me da plena confianza. Es como si me lo ofrecieras tú. Eres mi amigo y confío en ti.

K: Se ha hecho un equipo muy potente con Abel Carretero, Raul Butaci, Sandra Sevillano, Alejandro Mayor, Yasmina Castro, Mohamed Oukhouch, Nadir Ait Rahou, tu pareja Ikram Rharsalla, tu hermano Fran… Tiene muy buena pinta y apuestan por vosotros para apoyaros en todo.

M: Sí que la tiene. Además, ya nos conocemos. Con Sandra me llevo muy bien de hace tiempo. Abel vino hace poco aquí a la maratón de Ultra Sierra Nevada, me llamó y estuvimos juntos. Es gente a la que he tratado. Somos un equipazo y todos nos llevamos muy bien. Yo pongo las manos en el fuego por Milo. Siempre que se ha acercado a mí ha sido para ayudarme y darme buenos consejos. Igual con Ikram y mi hermano que también han entrado en el proyecto. Tienen calidad y ya están dando ese salto necesario. También hemos conocido a otros responsables, como Gerardo o Máximo, y todo tiene un recorrido muy grande e importante. Se ve que hay gente detrás apoyando que tiene ganas de mostrar algo diferente. Se preocupan mucho por nosotros. 

 

 

K: Ikram y tu hermano parece que van a dar que hablar [Esta conversación se mantuvo antes de que Ikram ganase la modalidad media maratón en Tenerife Bluetrail y Fran Anguita lo hiciera en la distancia maratón]. 

M: Ikram es un talento por descubrir. Yo ya llevo seis años con ella y desde el principio vi que tenía mucho potencial. Ha hecho carreras de distancias cortas o medias con apenas semanas de entrenamiento y le ha ido muy bien. Empezaba y lo dejaba por el tema de los estudios o por apoyarme a mí durante la carrera con las asistencias. Un día, en Livigno 2019, tras ver a Gisela, a Sheila y a otras chicas, me dijo que le gustaría algún día estar en un podio de esos. Le dije que todo era cuestión de proponérselo y de continuidad. Empezamos a entrenar fuerte y a los tres meses entró undécima en una prueba de la Copa del Mundo por delante de gente muy buena. Ella tiene un don espectacular para bajar. No sé cómo lo hace, pero creo que es una de las chicas que mejor bajan en España. Vuela en terreno técnico. En llano también va muy bien y eso que no tiene mucha base de entrenamiento. Poco a poco la va cogiendo. Creo que terminará de explotar en NaturWarrior. Milo siempre ha apostado por ella y está segura de que llegará muy lejos. 

K: Milo dice que Ikram será campeona del mundo.

M: Puede serlo. Ahora está en su último año de carrera con el TFG y es complicado llevar un calendario de competición como llevamos mi hermano o yo. Es duro estar estudiando, trabajando y entrenando, pero seguro que lo consigue. 

K: ¿Qué planes tienes para este año? Has empezado muy bien en Copa de España, pero por lo que hablé el otro día contigo no está entre tus objetivos primordiales.

M: No me gusta cerrar el calendario porque siempre van surgiendo cosas. Te puedes lesionar o pasar por momentos en los que no estás bien y tienes que adaptarte, pero mi idea sería intentar estar en las dos selecciones nacionales, tanto de la RFEA como de la FEDME. Por eso empecé por la Copa de España e hice el Campeonato de España que dio la plaza a Manuel Merillas. Esa es mi idea. Estoy intentando cumplir alguno de los criterios. Ahora voy a la Tenerife Bluetrail para buscar la clasificación directa siendo campeón de España [Esta conversación se mantuvo días antes de esta prueba en la que Manu entró en quinto lugar a sólo seis minutos de la victoria]. Si no se consigue, también puede ser a criterio del seleccionador. Espero conseguir la plaza. Si logro estar en la BUFF Epic Trail, imagínate los recuerdos de 2016.

K: Tus objetivos son estar en Barruera y en Tailandia.

M: Sí, a ver si es posible. No sé si podré estar en la CCC. Si no, quizás vaya a El Paso buscando plaza. No sé. Ya iremos viendo, pero mi objetivo es ir con la selección española. Es lo que realmente me motiva. 

K: Mucha suerte, Manu. 

M: Hay que intentarlo. Si sale, bien; si no, habremos estado peleando con los mejores.

K: A ver si vuelvo yo a la competición de una vez y te doy un poco de caña [Risas].

M: Que sepas que lo harías. Todo es cuestión de continuidad. 

K: Ya voy teniendo una edad. 

M: Pues en la distancia ultra que siempre has ido muy fino. Poco a poco. Tienes el patrón neuromuscular ahí guardado y en cuanto le des de tres a seis meses, vuelves a ponerte como estabas antes. 

K: A ver si es verdad. Un abrazo muy fuerte, Manu.

M: Muchas gracias, Juanmi. Otro para ti. 

 

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